martes, 15 de febrero de 2011

Calidad de la educación en Colombia y en la región

Calidad de la educación en Colombia y en la región

Con la excepción de Cuba, la calidad de la educación básica en América Latina sigue siendo de segunda. La oficina regional de la Unesco ha divulgado estos resultados del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Serce), que evalúa la calidad de la educación básica en la región. El análisis se concentra en el desempeño de los estudiantes de tercero y sexto grados de educación primaria en los años 2005 y 2006 en matemáticas y lenguaje; y en ciencias en sexto grado. Participaron 16 países.

Los resultados se clasifican en cinco grupos: en el primer grupo están países cuyas calificaciones son tan superiores al promedio que no dejan duda (por lo menos en una desviación típica de diferencia). Para el caso de tercer grado, el único país que cumple con ese criterio es Cuba, tanto en matemáticas como en lenguaje. En el segundo grupo están países cuya puntuación media es superior a la media de la región, pero no tan grandes. En este grupo están Chile, Costa Rica, México y Uruguay en matemáticas. En lectura, los acompañan Argentina y Colombia.
En matemáticas, Colombia se encuentra en el tercer grupo de países, que no tienen diferencias significativas con el promedio de la región. Los otros dos en este grupo son Brasil y Argentina. El cuarto grupo es el de los países cuyas puntuaciones promedias son inferiores a la media regional en menos de una desviación típica. A él pertenecen Ecuador, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú y República Dominicana. El quinto grupo, que quedó vacío, sería el de países con puntaje promedio inferior al de la media de la región en más de una desviación típica.
Los países con mayor variación en la distribución de resultados son Cuba, Brasil y Paraguay; y los que menor dispersión presentan son Panamá, el Salvador y Guatemala. Colombia es muy similar a Argentina y Brasil, pero menor su dispersión.
El desempeño de los estudiantes se clasifica en cuatro niveles. El más bajo (I) corresponde a la capacidad mínima que se espera para el grado y la edad de los estudiantes.
Los niveles II, III y IV corresponden a mayor capacidad para realizar las tareas de mayor complejidad que exigen mayores conocimientos. En la región, en tercer grado, casi un millón de estudiantes (10,2 por ciento) no pueden realizar las tareas correspondientes al nivel más bajo en matemáticas y el 6,7 por ciento en lectura. En Colombia, los porcentajes correspondientes son 8,6 por ciento en matemáticas y 4,9 por ciento en lectura. Los alumnos de alto desempeño (Nivel IV) son el 11,2 por ciento de la población de la región en matemáticas y 8,4 por ciento en lectura. Colombia solamente tiene el 6,2 por ciento de la población estudiantil en ese grupo distinguido en matemática y 8,5 por ciento en lectura (Cuba tiene el 54,4 por ciento).
Los resultados para sexto grado son similares. Cuba sigue siendo campeón en matemáticas y ciencias, pero no tanto en lectura. Colombia es el país promedio, excepto en lectura de sexto grado, en lo que está por encima de la media regional. Quizás los problemas más destacables de Colombia en relación con la región es que tiene menor participación de estudiantes en el grupo IV y una alta participación en el nivel I.
También preocupan las diferencias de género y entre sectores rurales y urbanos. Hay que buscar caminos para emular los resultados de Cuba, que son extraordinarios.

Traer a cuenta este tema en medio de la crisis obedece en parte a la importancia que tiene la educación, pero sobre todo al desconcierto que producen las noticias y los anuncios oficiales: el Presidente nos informó que los indígenas colombianos son dueños de tanta tierra que se comportan como terratenientes, exigiendo más.
Los subalternos de tercer nivel ordenan persecuciones ilegales y policías encapuchados disparan contra manifestantes ídem. Esto ocurre a espaldas de sus superiores, quienes se enteran por Telesur. ¿Qué se puede opinar sin equivocarse?
Rudolf Hommes

viernes, 11 de febrero de 2011

Sesion 2

FUNDACIÓN UNIVERSITARIA LUIS AMIGÓ
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA
MODALIDADES EDUCATIVAS
SESIÓN 2

FECHA : Febrero 12

TEMA LA EDUCACION EN COLOMBIA.

OBJETIVO GENERAL

CONOCER EL ESTADO DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1- Generar espacios para la reflexión y la conceptualización sobre la educación en Colombia
2- Determinar los procesos que se han llevado a cabo en la educación en Colombia.


AGENDA

1- Espacio Pedagógico:
- Saludo y bienvenida.
- Reflexión: esa es la pedagogía
- Revisión de trabajos escritos
-
2- Actividades en clase:
.Lectura del documento. Cinco retos en materia educativa para el Gobierno de Juan Manuel Santos, según expertos-
Teniendo en cuenta las respuestas sobre las preguntas llevar a cabo un conversatorio con la participación de todos

3- Compromiso Pedagógico individual para la próxima sesión.

Lectura del documento, En busca de una revolución educativa

Elaborar un ensayo sobre la revolución educativa en Colombia-


En busca de una revolución educativa

En busca de una revolución educativa

Por: Redacción Vivir

La meta durante ocho años fue poner en marcha una política que transformara profundamente el sistema, lo reorganizara y lo orientara hacia el objetivo fundamental de formar a los ciudadanos del siglo XXI.

El Ministro de Educación según el vaivén de la política nacional fue una dañina costumbre a lo largo del siglo XX. Ningún jefe de esta cartera sobrevivía más de un año en su puesto. Una inestabilidad que tenía efectos perjudiciales para el sistema educativo, pues dificultaba la continuidad de las políticas, uno de los factores más importantes cuando se pretende lograr tasas más altas de cobertura y mejores índices de calidad.
Durante los últimos ocho años, el país logró por primera vez en su historia bicentenaria que una misma persona dirigiera los destinos del sector. Esto puede parecer un logro menor del gobierno de Álvaro Uribe, pero es sin duda una pieza clave para entender los avances que se consiguieron en materia educativa. Aunque será la historia la encargada de calificar las políticas educativas de estos años, como lo dijo en una entrevista la propia ministra María Cecilia Vélez, es posible enumerar algunos de ellos hasta hoy.

El primero, y más importante, se refiere a la oferta en educación. La promesa de una cobertura universal comenzó a hacerse realidad después de décadas de grandes esfuerzos. Entre 2002 y 2009 se presentó mayor atención de población en todos los niveles. La tasa bruta de cobertura en transición llegó a 90,8%, en primaria aumentó a 121,1% y en secundaria 101,7% en 2009. En educación superior, que siempre ha sido la más débil, se presentó un avance de 10,9% puntos, ya que la tasa de cobertura bruta fue de 24,4% en 2002 y pasó a 35,3% en 2009.
Mientras el sistema educativo hacía esfuerzos por ampliar cobertura siguiendo la nueva política de pagar por niño atendido, un problema entorpecía la tarea: la deserción escolar. El mayor reto sigue estando según los expertos en la educación superior, donde la deserción ronda el 45,30%.
Buscando llevar educación a los más vulnerables, entre 2005 y 2010 la atención a población en situación de desplazamiento de todas las edades pasó de 120.651 a 649.338.
Educacion con calidad

Según el experto en educación Luis Jaime Piñeros, autor de Una mirada a las cifras de la educación en Colombia 2002-2009, “los resultados en materia de calidad de la educación no permiten, por el momento, hacer un acercamiento a su evolución”.
Puntualmente, señala Piñeros, las Pruebas Saber, que hasta ahora son el referente nacional para medir la calidad en educación básica y media, han sido objeto de una profunda reestructuración y por lo tanto su utilidad sólo podrá verse con el paso del tiempo. De otra parte, los exámenes de Estado aún presentan algunas inconsistencias que impiden ver con claridad cómo avanza la calidad educativa.
Más allá de estos obstáculos, existen algunos indicios de que el país va por buen camino y las políticas consistentes de los últimos años comienzan a mostrar frutos.

En el ámbito latinoamericano, en el Segundo Estudio Comparativo y Explicativo (Serce) —realizado en 2006— se observó un avance del país. Los estudiantes colombianos pasaron de tener un promedio inferior a la media latinoamericana, a ubicarse por encima de ésta.

En otra evaluación internacional, el Estudio de Tendencias Internacionales en Matemáticas y Ciencias, mejor conocido como Timss, los estudiantes colombianos demostraron una leve mejoría. Si bien Colombia sigue ocupando los últimos puestos entre los 59 países participantes, para grado 8º entre 1995 y 2007 los promedios se incrementaron en 20 puntos en matemáticas y 24 en ciencias, siendo Colombia el segundo país con mayores avances.

Los analistas del proyecto “Educación, compromiso de todos” resaltan en su evaluación de estos ocho años “la conformación de un sistema nacional de evaluación de la calidad de la educación”. Confían en que la transformación del ICFES en el instituto de evaluación de la calidad permitirá contar con información confiable y pertinente en el futuro próximo.
No se puede dejar de lado, en avances del sector, el progreso en infraestructura escolar con una inversión total de $1,2 billones durante el período, el acceso a banda ancha y computadores, así como un giro radical en la selección y evaluación de docentes por mérito, pieza fundamental en la búsqueda de la calidad.

5 Retos

Cinco retos en materia educativa para el Gobierno de Juan Manuel Santos, según expertos-
Superar el analfabetismo, bajar la tasa de deserción y repetición, lograr equidad para las poblaciones, aprovechar el bono demográfico y mejorar la calidad son algunos desafíos del gabinete entrante.

"Si afronta estos cuatro retos logrará un compromiso de mediano plazo en educación con grandes avances", explica Alfredo Sarmiento, ex director del Programa Nacional de Desarrollo Humano (PNDH).
Sarmiento acaba de finalizar la tercera edición del estudio 'Situación de la educación Preescolar, básica, media y superior en Colombia', que elaboró durante 2 años para Educación compromiso de Todos. La investigación da cuenta de avances, retrocesos y, por supuesto, desafíos de la educación colombiana desde una visión de la educación como derecho.

"Nuestro propósito con esta investigación es identificar cuáles son los retos para el próximo gobierno, más desde el cumplimiento efectivo del derecho a la educación y con un enfoque centrado en las poblaciones", señala Gabriel Torres, coordinador del programa.

Educación Compromiso de Todos es un programa de las fundaciones Corona, Restrepo Barco y Saldarriaga Concha, UNICEF, Corporación Región, el CIFE (Centro de Investigación y Formación en Educación) de la Universidad de Los Andes y el OECC de la Universidad del Norte.

Los retos
1. Bajar las tasas de repetición y deserción
Estos son los mayores problemas en los dos primeros grados de primaria y en general en la secundaria. Más de la tercera parte de los estudiantes no corresponden a niños y adolescentes de 12 a 15 años, edad para cursar este nivel, porque son repitentes, ingresaron tarde al colegio o desertaron y volvieron. Una situación que da cuenta de la ineficiencia del sistema escolar para dar acceso y retener a los alumnos.
"La educación ha abandonado a los adolescentes y jóvenes y los está perdiendo. La deserción más alta se presenta en décimo y once por la rigidez de los colegios y la falta de pertinencia de lo que enseñan. Los ponen a repetir o los expulsan cuando se trata de darles refuerzos y aplicar nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje. El sistema tiene capacidad para ofrecer educación básica a toda la población, pero desperdicia más de la tercera parte de su capacidad en las innecesarias repeticiones y en las deserciones", señala Sarmiento.

2. Lograr equidad para las poblaciones

Según el estudio, ciertos grupos poblacionales son castigados por tener una discapacidad, vivir en zonas vulnerables, estar en condición de pobreza o desplazamiento o tener más de 25 años de edad.

En el 2008, el Ministerio de Educación registró 24.043 instituciones educativas formales de las cuales solo el 27,8% tenía personas matriculadas con alguna discapacidad. Vichada, Guaviare, Guainía, Cundinamarca, San Andrés y Caquetá son los departamentos con menos estudiantes con esta condición. A parte de ello, los investigadores encontraron que a medida que suben de nivel abandonan el sistema.
En el caso de los pobres tienen un mayor retraso escolar: ocho veces más en comparación con el decil más rico de la población. Una situación que tiende a empeorarse si se es mujer, se vive en una zona rural o vulnerable y se es mayor de 25 años.

"La población de 15 años y más ha alcanzado 8,13 grados en el promedio del país con un descenso de un poco más de un cuarto de años (0,26) en los últimos cinco años que implica un retroceso que nos lleva a cifras similares al 2000. Un retroceso de cerca de siete años calendario", señala el estudio.
3. Mejorar la calidad
Los estudiantes que han obtenido mejores resultados en las pruebas Saber (evalúan competencias matemáticas, ciudadanas y lenguaje a estudiantes de séptimo y noveno) y Pisa (prueba internacional que mide competencias en lectura, matemáticas y ciencias a jóvenes de 15 años) cuentan con docentes con más años de formación y aprenden con novedosas estrategias.
"El promedio de años de educación del docente a nivel nacional es de 15 años, observándose diferencias importantes entre los departamentos. Por ejemplo, Caquetá registra el menor promedio, 13,7 años de educación y el mayor índice está en Boyacá, 16,4 años", destaca el estudio.

4. Aprovechar el bono demográfico

"Existía una situación que hacía que nuestra calidad y cobertura no sean buenas, las poblaciones estaban creciendo más que los recursos del Estado. A partir de 1998 la población que ingresa a primaria crece menos que los recursos, esto es lento pero contundente y acaba en el 2022", explica Sarmiento.

Esto significa que por 12 años el país tendrá la oportunidad de destinar los recursos que tenía para ampliar cobertura a mejorar la calidad y poder alcanzar los estándares de los países desarrollados.
"Si hay poca educación y de mala calidad se reproduce pobreza. Con una educación de 11 años de buena calidad la probabilidad de ser pobre se disminuye y el aumento de competitividad en el mundo se potencia", afirma Sarmiento.

5. Superar el analfabetismo

El analfabetismo es la privación más grave en el derecho a la educación. En Colombia lo sufre el 7%, principalmente los adultos.
Una especial atención requiere el grupo entre 15 y 24 años. En el 10% más pobre de la población este es el más afectado: 9% es analfabeta, con lo cual es caldo de cultivo para grupos al margen de la ley.

"El grado de analfabetismo para la población con alguna discapacidad es tres veces la cifra nacional: 22,5%(...) Dato que habla de una inequidad y exclusión histórica de esta población en cuanto a educación", enfatiza la investigación.

viernes, 4 de febrero de 2011

Sesion 1

FUNDACIÓN UNIVERSITARIA LUIS AMIGÓ
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA
MODALIDADES EDUCATIVAS
SESIÓN 1

FECHA : Febrero 5

TEMA Clarificación conceptual.

OBJETIVO GENERAL

Conocer los lineamientos de la educación en Colombia.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1- Generar espacios para la reflexión y la conceptualización de términos, de manera que el proceso enseñanza aprendizaje se influencie positivamente.
2- Determinar los procesos que se han llevado a cabo en la educación en Colombia.

AGENDA

1- Espacio Pedagógico:
- Saludo y bienvenida.
- Reflexión: esa es la pedagogía
-
2- Metodología de estudio y trabajo.
Aclaraciones sobre el Portafolio de desempeño.
- Evaluación.
- Conformación de equipos de trabajo para el semestre.

3- Actividades en clase:
Lectura de documento, Historia de la educación en Colombia-
Por equipos, y revisión de definiciones por medio de subrayado y trascripción de términos que consideren importantes:

- Después de realizado lo anterior, cada equipo conceptualizará de forma original; basándose en las notas tomadas, sobre los términos:
4- Socialización de aproximaciones conceptuales para una conceptualización grupal de los términos.

5- Evaluación de la sesión. **

6- Compromiso Pedagógico individual.

Consultar sobre enfoques pedagógicos y paradigmas de la pedagogía en general.
Epistemología.
Lectura de apoyo:
1. ¿EXISTE CALIDAD EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN COLOMBIA?
- Elaborar un documento de 2 páginas donde dé cuenta de la lectura.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Documento para la sesion 2

Cinco retos en materia educativa para el Gobierno de Juan Manuel Santos, según expertos-
Superar el analfabetismo, bajar la tasa de deserción y repetición, lograr equidad para las poblaciones, aprovechar el bono demográfico y mejorar la calidad son algunos desafíos del gabinete entrante.
"Si afronta estos cuatro retos logrará un compromiso de mediano plazo en educación con grandes avances", explica Alfredo Sarmiento, ex director del Programa Nacional de Desarrollo Humano (PNDH).

Sarmiento acaba de finalizar la tercera edición del estudio 'Situación de la educación Preescolar, básica, media y superior en Colombia', que elaboró durante 2 años para Educación compromiso de Todos. La investigación da cuenta de avances, retrocesos y, por supuesto, desafíos de la educación colombiana desde una visión de la educación como derecho.

"Nuestro propósito con esta investigación es identificar cuáles son los retos para el próximo gobierno, más desde el cumplimiento efectivo del derecho a la educación y con un enfoque centrado en las poblaciones", señala Gabriel Torres, coordinador del programa.

Educación Compromiso de Todos es un programa de las fundaciones Corona, Restrepo Barco y Saldarriaga Concha, UNICEF, Corporación Región, el CIFE (Centro de Investigación y Formación en Educación) de la Universidad de Los Andes y el OECC de la Universidad del Norte.
Los retos

1. Bajar las tasas de repetición y deserción

Estos son los mayores problemas en los dos primeros grados de primaria y en general en la secundaria. Más de la tercera parte de los estudiantes no corresponden a niños y adolescentes de 12 a 15 años, edad para cursar este nivel, porque son repitentes, ingresaron tarde al colegio o desertaron y volvieron. Una situación que da cuenta de la ineficiencia del sistema escolar para dar acceso y retener a los alumnos.

"La educación ha abandonado a los adolescentes y jóvenes y los está perdiendo. La deserción más alta se presenta en décimo y once por la rigidez de los colegios y la falta de pertinencia de lo que enseñan. Los ponen a repetir o los expulsan cuando se trata de darles refuerzos y aplicar nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje. El sistema tiene capacidad para ofrecer educación básica a toda la población, pero desperdicia más de la tercera parte de su capacidad en las innecesarias repeticiones y en las deserciones", señala Sarmiento.
2. Lograr equidad para las poblaciones

Según el estudio, ciertos grupos poblacionales son castigados por tener una discapacidad, vivir en zonas vulnerables, estar en condición de pobreza o desplazamiento o tener más de 25 años de edad.

En el 2008, el Ministerio de Educación registró 24.043 instituciones educativas formales de las cuales solo el 27,8% tenía personas matriculadas con alguna discapacidad. Vichada, Guaviare, Guainía, Cundinamarca, San Andrés y Caquetá son los departamentos con menos estudiantes con esta condición. A parte de ello, los investigadores encontraron que a medida que suben de nivel abandonan el sistema.

En el caso de los pobres tienen un mayor retraso escolar: ocho veces más en comparación con el decil más rico de la población. Una situación que tiende a empeorarse si se es mujer, se vive en una zona rural o vulnerable y se es mayor de 25 años.
"La población de 15 años y más ha alcanzado 8,13 grados en el promedio del país con un descenso de un poco más de un cuarto de años (0,26) en los últimos cinco años que implica un retroceso que nos lleva a cifras similares al 2000. Un retroceso de cerca de siete años calendario", señala el estudio.
3. Mejorar la calidad

Los estudiantes que han obtenido mejores resultados en las pruebas Saber (evalúan competencias matemáticas, ciudadanas y lenguaje a estudiantes de séptimo y noveno) y Pisa (prueba internacional que mide competencias en lectura, matemáticas y ciencias a jóvenes de 15 años) cuentan con docentes con más años de formación y aprenden con novedosas estrategias.
"El promedio de años de educación del docente a nivel nacional es de 15 años, observándose diferencias importantes entre los departamentos. Por ejemplo, Caquetá registra el menor promedio, 13,7 años de educación y el mayor índice está en Boyacá, 16,4 años", destaca el estudio.
4. Aprovechar el bono demográfico

"Existía una situación que hacía que nuestra calidad y cobertura no sean buenas, las poblaciones estaban creciendo más que los recursos del Estado. A partir de 1998 la población que ingresa a primaria crece menos que los recursos, esto es lento pero contundente y acaba en el 2022", explica Sarmiento.

Esto significa que por 12 años el país tendrá la oportunidad de destinar los recursos que tenía para ampliar cobertura a mejorar la calidad y poder alcanzar los estándares de los países desarrollados.

"Si hay poca educación y de mala calidad se reproduce pobreza. Con una educación de 11 años de buena calidad la probabilidad de ser pobre se disminuye y el aumento de competitividad en el mundo se potencia", afirma Sarmiento.

5. Superar el analfabetismo

El analfabetismo es la privación más grave en el derecho a la educación. En Colombia lo sufre el 7%, principalmente los adultos.
Una especial atención requiere el grupo entre 15 y 24 años. En el 10% más pobre de la población este es el más afectado: 9% es analfabeta, con lo cual es caldo de cultivo para grupos al margen de la ley.

"El grado de analfabetismo para la población con alguna discapacidad es tres veces la cifra nacional: 22,5%(...) Dato que habla de una inequidad y exclusión histórica de esta población en cuanto a educación", enfatiza la investigación.

domingo, 15 de agosto de 2010

El arte de enseñar y la ciencia de aprender

El arte de enseñar y la ciencia de aprender

Por
Antonio M. Battro y Percival J. Denham
La Nación ©

Arte y ciencia
La educación tiene dos componentes esenciales, la enseñanza y el aprendizaje. Hasta el momento las instituciones educativas han enfatizado los aspectos ligados a la enseñanza en desmedro de aquellos ligados al aprendizaje. Este desequilibrio proviene, tal vez, de las dificultades propias de la incorporación de las nuevas ciencias del aprendizaje en el terreno educativo. Nos ocupamos más de los métodos de enseñanza que del proceso mismo del aprendizaje. Estos métodos pueden variar según las culturas y las sociedades pero la capacidad de aprender es universal y se extiende a toda la especie humana. El ejemplo más evidente es el aprendizaje de las lenguas: hay muchas lenguas y todos los niños son capaces de aprender cualquier lengua. La psicolingüística es la ciencia que se ocupa, entre otras cosas, de la adquisición del lenguaje, pero ninguna madre necesita ser especialista para enseñar a hablar a su hijo. Las cosas se complican cuando queremos enseñar física o metafísica, en estos casos necesitamos a los expertos, a los docentes. Pero creemos que las acciones de enseñar no pueden alcanzar la universalidad y la objetividad de las ciencias. No forman parte de la ciencia sino del arte.
La educación se podría concebir, en este sentido, como la combinación del arte de enseñar con la ciencia de aprender. Los esfuerzos de las instituciones se han concentrado principalmente en la enseñanza y se ha descuidado la investigación básica de los procesos del aprendizaje humano. Lo que nos falta es una ciencia de aprender, lo que debemos corregir es el arte de enseñar. Cuando decimos que los docentes del futuro deberán estar formados en la ciencia de aprender afirmamos también que lo deberán estar en el arte de enseñar. Y de enseñar con las nuevas tecnologías, lo que no es fácil.
Muchas veces nos sometemos a una dicotomía insoportable, hay horas para aprender y otras para enseñar, y esta alternancia es funesta puesto que enseñar y aprender son las dos caras de la misma educación. Por eso "docendo discimus", decían los antiguos, "enseñando aprendemos". ¿Podríamos afirmar acaso la recíproca, que "aprendiendo enseñamos"? Ahora, por primera vez en la historia, la respuesta es afirmativa. Ello se debe a que poseemos instrumentos prodigiosos para aprender. Son las nuevas tecnologías digitales de la informática y de las telecomunicaciones. A su vez son instrumentos magníficos para enseñar.

Nuevas oportunidades para enseñar

A diferencia de lo que se pueda pensar, en contra de las dramáticas evidencias actuales, la docencia en todos sus niveles, a nuestro entender, se podría convertir en una de las actividades más procuradas y mejor remuneradas del siglo XXI pues la demanda está creciendo en forma explosiva y la oferta actual es insatisfactoria y escasa. Somos más de cinco mil millones de habitantes en el planeta, seremos seguramente siete mil millones en una generación. No habrá escuela ni universidad que soporte este cambio cuantitativo de escala, por una parte, ni la transformación cualitativa en el mundo del trabajo, por otra. Advertimos, en efecto, que el actual sistema educativo carece de instrumentos para generar por sí mismo la transformación que exige imperiosamente una sociedad globalizada. Y estos cambios son de naturaleza tecnológica. Lo que realmente provocará un cambio sustancial y masivo en la educación será la contribución de los enormes recursos materiales y humanos provenientes de las telecomunicaciones.

En realidad, pocos educadores imaginan que la transformación vendrá de las telecomunicaciones. Aún no somos capaces de prever este inmenso salto que se está preparando ante nuestros ojos entrecerrados y ante nuestras mentes adormecidas. Pero si seguimos haciendo "más de lo mismo", enseñando de la misma manera a las nuevas generaciones, fracasaremos. La sociedad, lo estamos viendo, tomará medidas drásticas para que eso no suceda: en primer lugar excluirá de su seno a los docentes e instituciones educativas que no se hayan renovado, en segundo lugar inventará sistemas educativos independientes de los programas formales como sucede ya con algunas iniciativas de educación "doméstica" (home schooling) y de educación "a medida" (charter schools). Y, lo que es más importante, premiará a quienes acepten el desafío de la globalización del conocimiento.

Nuevas formas de aprender

Durante siglos hemos enseñado sin preocuparnos por conocer la intimidad de los procesos de aprendizaje. Los cerebros de los alumnos (de toda edad) son "cajas negras" para el educador. Es urgente que ahora "se abran" a nuestro conocimiento. Veamos un ejemplo. Con la invención de la escritura una parte del cerebro se hizo cargo de este aprendizaje, lo llamamos el "cortex de la lectura", cuyos mecanismos son objeto de estudio de las neurociencias cognitivas. Los nuevos circuitos neuronales de la lectura no se heredan, cada individuo debe desarrollarlos por sí mismo. Hasta el siglo XX la mayor parte de la población mundial carecía de estos "recursos" cerebrales decisivos para la vida moderna. Hoy ya son minoría y, con certeza, los analfabetos desaparecerán por completo con el avance de la educación global como han desaparecido los enfermos de viruela con el adelanto de la medicina. Pero así como desaparecen algunas patologías pueden aparecer nuevas enfermedades. De la misma manera, cuando los "hipertextos" sean un soporte común del conocimiento humano emergerá, seguramente, un analfabetismo de un nuevo tipo, "el analfabetismo digital", por falta de desarrollo de un cortex de "lectura hipertextual". Será conveniente proyectar, desde ahora, las acciones pertinentes para aliviar esta situación.

Hacia una educación global

Nuestra propuesta es la siguiente: en el plazo de una generación debemos crear la oportunidad de una "docencia digital". Una de las razones obvias del mal desempeño docente y del bajo rendimiento del alumno, reside en nuestra dificultad de inventar un nuevo arte de enseñar con las nuevas tecnologías y la persistencia de una ciencia del aprendizaje del siglo pasado en las aulas tradicionales. Para vencer ambos obstáculos será menester realizar un cambio mayúsculo en la educación. La humanidad incorporará gracias a este esfuerzo mayor "capacidad cerebral" (mayor "brain power"). Y para ello exigirá un nuevo tipo de maestro, de educador.

Una solución consistirá en "descentrar y desregular" no simplemente los programas de enseñanza sino también los comportamientos de aprendizaje. Imaginemos un futuro donde el docente pueda ofrecer su saber al mundo entero a través de las redes digitales, seleccionar a sus alumnos, elegir los idiomas de comunicación, los formatos de los textos e imágenes, evaluar y examinar a cada uno de sus alumnos en forma remota, incluso recibir directamente la paga de su trabajo y expedir un certificado acorde. Por otra parte, imaginemos también al alumno deseoso de aprender de un maestro determinado, independientemente de la distancia o de la cultura, usando las mismas redes digitales, confeccionando su programa personal de cursos y trabajos prácticos bajo la guía de un tutor responsable, organizando grupos de estudios en común con compañeros de otros lugares. A ello se sumará un intercambio creciente de experiencias personales por medio de viajes de estudios más accesibles para todos.
Se trata de un desafío grandioso para la humanidad que puebla un planeta cada vez más compacto y mejor conectado gracias a las nuevas tecnologías de transporte de personas y de comunicación de ideas. Una educación global ayudará, sin duda, a crear entre todos una comunidad global más justa y solidaria.